Pintó Casita: Una experiencia de comunicación barrial

Luego de tres años de trabajo con la revista Desatando el Nudo de la Garganta, desarrollada junto a los jóvenes del Instituto de Recuperación de Adolescentes de Rosario (IRAR), desde la Cooperativa de Comunicación La Brújula tenemos el gusto de presentar un nuevo proyecto: La revista “Pintó Casita”; una experiencia comunicacional vinculada a la organización social La Casita del MEDH (Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos), que trabaja en el barrio conocido como Fisherton pobre, ubicado en zona noroeste de la ciudad de Rosario.

“Pintó Casita” es un proyecto que nació hace ya casi un año, a raíz de la necesidad de dar a conocer, sobre todo en el propio barrio, qué es La Casita, qué actividades desarrolla, cómo se trabaja, etc. Se conformó un gran equipo de trabajo, entre miembros de la Cooperativa La Brújula y estudiantes de la cátedra de Redacción II de la carrera de Comunicación Social de la UNR, además de dos docentes de la misma carrera. Se redactó un proyecto que luego fue seleccionado por la Secretaría de Extensión de la facultad, lo que permitió comenzar con el trabajo sabiendo que tendríamos los fondos suficientes para una futura publicación.

¿Qué es La Casita del MEDH?

El Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), es una organización de varias Iglesias Cristianas, creado en 1976, en vísperas de la dictadura militar, y desde ese momento es uno de los organismos de derechos humanos tradicionalmente reconocidos en el país. “La casita” es un espacio que pertenece al MEDH y que está ubicado en la esquina de José Ingenieros y Sánchez de Loria, en zona noroeste de la ciudad. Según los mismos miembros de la organización, La Casita es un lugar donde encontrarse con adultos, jóvenes, niños/as del barrio que quieran venir, a compartir un rato, tomar unos mates, jugar, aprender, charlar…Para poder también pensar y cuestionar aquellas situaciones cotidianas que ocurren en el barrio y proponer ideas y actividades que sirvan para mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas.

Nuestro trabajo en La Casita

Para la Cooperativa La Brújula, es un nuevo desafio que implicó la conformación del grupo de trabajo, conocernos, charlar en torno a nuestras ideas, objetivos, etc. Luego, conocer más a fondo La Casita, ver de qué manera íbamos a trabajar y aportar, cómo reflejar lo que allí se hace, conocer a los que diariamente trabajan, a los vecinos, a los niños/as y jóvenes. Entender por donde pasan los problemas, que van más allá del espacio en concreto y que tienen que ver con el barrio, con sus realidades, sus dificultades. Todo este proceso nos llevó alrededor de un año, con muchas idas y vueltas. Pero sin dejar de tener la convicción de que, como cooperativa de comunicación, estábamos en el lugar correcto, porque de eso se trata justamente; poder brindar una herramienta comunicacional que ayude en el trabajo cotidiano y que sirva, en este caso, a una mayor apropiación y difusión de la organización en relación al barrio.