Domingo, 07 Agosto 2016 15:20

Jésica otra vez víctima de violencia

Escrito por  Juan Pájaro Velásquez
    Jésica otra vez víctima de violencia

    Jésica Balmaceda debió ser internada tras ser secuestrada y golpeada por cuatro personas. La mujer que denunció 36 veces a su marido, Néstor Anchával, por violencia de género fue introducida en un automóvil por desconocidos y luego abandonada en un zanjón cerca de su casa. Nora Giacometto comenta que el auto “ya la habíamos visto y está denunciado en la fiscalía y parece que este hecho investigativo la fiscal no lo interpretó como tal”.

    En abril pasado, Jésica Balmaceda fue protagonista del primer juicio por violencia de género del nuevo sistema penal santafesino. En ese marco, su ex pareja fue condenado a tres años de prisión por amenazas, desobediencia, violación de domicilio y daños contra su familia; no obstante, sigue en libertad porque la sentencia no está firme. La mujer había informado que se sentía en peligro, ya que días atrás le pintaron en la puerta de su casa la frase "Te Tengo", dos palabras que un año atrás, según denunció, el propio Anchával había escrito en el mismo lugar.

    En diálogo con La Brújula de la Mañana, Nora Giacometto, integrante de la ONG Ampliando Derechos, manifestó: “Jésica salió a hacer unas compras a eso de las 8:30 de la noche, le dio aviso al móvil que tiene en el edificio, se retiró por la otra puerta de entrada que tiene este FONAVI y habrá hecho 10 a 20 metros cuando un hombre le pegó en la sien y la redujo a un vehículo, que nosotros habíamos denunciado que andaba siguiendo por la zona”.

    Tras varios minutos de andar en el auto y recuperar el conocimiento, la joven presionó el botón antipánico que llevaba con ella. “Allí se dio cuenta que estaba en un auto con cuatro ocupantes, en el medio del asiento trasero con dos tipos a los costados que la están bajando de la cabeza; y bueno se acordó que tiene el botón y en medio de la ropa lo empezó a presionar”, comentó.  

    Pasaron unos minutos antes de que dicho botón empezara a funcionar y el 911 alerte al móvil que estaba encargo de la custodia de Jésica. “La secuestran a la altura de Viamonte al 7100 y el botón empezó a reportar cuando están en Viamonte al 5800. Si no hubiera actuado rápido la patrulla que estaba en la puerta, no sé lo que pasaba. Al ver que el móvil venía atrás, ella le dijo a los secuestradores que los venían siguiendo y es cuando dan la vuelta y la tiran en una zanja”, agregó.

    La vulneración es constante

    Sin embargo, Nora sostuvo que no es la única vulneración de derechos que ha sufrido Jésica, y precisó: “La custodia es fija, la define la fiscal y es en la puerta de la casa, es más el jueves hablé con ella, le expliqué cómo era el sitio, que había varias entradas, que nosotros consideramos que el móvil fijo en determinados lados no nos servía, que necesitábamos otro tipo de seguridad”.

    El estado de salud de Jésica no le permite moverse, su ánimo ha decaído y le da miedo salir de casa es por eso que Nora llamó a la fiscal, Raquel Almada, para ampliar la denuncia. “Estamos pidiendo que se dirija a su domicilio, porque la semana pasada tendría que haber ido para investigar el tema de la pintura que había en la puerta”, apuntó. Por último, remarcó que “la Justicia sigue dejando mucho que desear”. En tanto y en cuanto los jueces no estén capacitados con perspectiva de género, con conocimiento de la Ley 24685 contra la violencia de género, vamos a seguir sufriendo muerte de muchas compañeras”, subrayó.

    Escuchá la columna completa en La Brújula de la Mañana.

    Fotografía: Rosario3.com